Rejillas para el refuerzo del balasto ferroviario

Las geomallas Tenax LBO 370 están diseñadas específicamente para el refuerzo de bases en presencia de materiales granulares gruesos; por lo tanto, son ideales para el refuerzo del balasto ferroviario, ya que permiten distribuir mejor las cargas y aumentar la vida útil del subsuelo y de las estructuras.

La malla cuadrada de gran tamaño (65 x 65 mm), la resistencia de las uniones del 95 % y la resistencia a la abrasión del 94 % son características únicas del producto.

Las geomallas LBO 370 están homologadas por los organismos ferroviarios holandeses e ingleses para su uso en la construcción de nuevas líneas ferroviarias o la rehabilitación de las existentes.

 

Aplicaciones del producto TENAX LBO 370

  • Ferrocarriles

TENAX LBO 370

Las vías están sujetas a movimientos verticales debido a la carga cíclica de los trenes; a menudo, este movimiento es visible a simple vista durante el paso de los trenes.

Este movimiento excesivo es perjudicial para las vías y, por lo tanto, para la seguridad de las estructuras y los pasajeros; además, los fragmentos de áridos rotos reducen la capacidad de drenaje, una característica fundamental en el caso de las estructuras ferroviarias.

En estos casos, es necesario restablecer las condiciones de funcionamiento rellenando los huecos y compactando el balasto; estas operaciones obligan a interrumpir la circulación de los trenes, lo que genera molestias a los pasajeros.

Para evitar estas situaciones, es necesario aumentar el rendimiento del balasto utilizando la geomalla LBO 370: cuando el balasto se extiende sobre la geomalla, los elementos del agregado se encajan en la malla del producto, generando un mecanismo de enclavamiento entre el balasto y la geomalla.

La resistencia a la tracción de la geomalla LBO 370, junto con el mecanismo de enclavamiento, mejora las características del balasto, reduce los desplazamientos verticales y aumenta la vida útil de los materiales; todo ello se traduce en un beneficio económico (reducción de las intervenciones de mantenimiento extraordinario) y en una mayor funcionalidad de la línea ferroviaria (menos interrupciones para los pasajeros).