Reforzar el césped para las nuevas selvas urbanas

  • 3 de agosto de 2026
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Reforzar el césped para las nuevas selvas urbanas
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El objetivo que se han marcado las metrópolis más visionarias del mundo es convertirse en «naturaleza positiva», es decir, lugares capaces no solo de limitar los daños a la naturaleza, sino también de devolverle espacio, funciones y biodiversidad. Londres quiere rehabilitar 40 kilómetros de ríos y arroyos, Copenhague aspira a que el 20 % de la superficie urbana esté cubierta de árboles y París tiene como objetivo completar un diagnóstico de la biodiversidad en todo el término municipal para 2030. Se trata de objetivos coherentes con el marco propuesto por el Foro Económico Mundial para acompañar la transición de las ciudades hacia modelos «Nature Positive».

Sin embargo, uno de los principales obstáculos para la biodiversidad urbana es la cantidad de suelo impermeable que caracteriza a nuestras ciudades: asfalto, hormigón y pavimentos que no dejan pasar ni el agua ni las raíces. Cada vez que se asfalta una zona verde para dejar espacio a un aparcamiento, se pierde una parte del ecosistema urbano. 

Pero, ¿cómo convertir las ciudades en auténticas selvas urbanas? Una respuesta podría ser utilizar la tecnología de refuerzo de zonas verdes transitables. La idea básica es sencilla: en lugar de impermeabilizar el suelo, se estabiliza el terreno manteniendo la cubierta vegetal, que permanece viva, arraigada y funcional. El resultado es una superficie que soporta el peso de los vehículos sin convertirse en asfalto.

Tenax ha desarrollado dos productos pensados para situaciones diferentes, pero con el mismo objetivo. Tenax TR es una malla romboidal de polietileno de alta densidad (HDPE), ligera y extremadamente flexible. Su estructura garantiza un anclaje eficaz de las raíces, lo que aumenta la resistencia al desgarro del césped bajo la carga de vehículos o peatones. Está especialmente indicada para superficies ya cubiertas de césped (aparcamientos con césped existentes, vías de acceso verdes, zonas para eventos temporales como ferias o conciertos) en las que se desea proteger y reforzar un manto de césped ya formado sin alterar el sustrato.

La red Tenax GP Flex es, por su parte, la solución para los casos más exigentes: zonas con sustratos blandos, terrenos arcillosos o arenosos que no están lo suficientemente compactados, superficies que deben soportar un tráfico más intenso o continuo. Obtenida mediante la coextrusión de dos polímeros (HDPE para la estructura y EVA para aumentar la tracción y reducir el deslizamiento de los vehículos), su malla «oscilante» garantiza la planitud y la flexibilidad durante la instalación. El producto es totalmente inerte desde el punto de vista químico y biológico, lo que significa que no altera las funciones biológicas normales del suelo, un aspecto que dista mucho de ser secundario cuando se habla de ecosistemas.

Lo más interesante de estas soluciones, desde una perspectiva «Nature-Positive», es que no se limitan a resolver un problema técnico, sino que mantienen vivo el suelo. Un césped reforzado no es un césped artificial: es un césped real, con raíces reales, que retiene el agua de lluvia, alberga microorganismos, ofrece hábitat a los insectos polinizadores y contribuye a reducir el efecto isla de calor. En comparación con un pavimento impermeable, hace todo esto al tiempo que cumple la misma función práctica. Reforzar un césped en lugar de asfaltarlo responde plenamente a la estrategia «Nature-Positive» promovida por las Naciones Unidas: una intervención basada en la naturaleza, específica para cada lugar, que no renuncia a la funcionalidad pero que tampoco sacrifica el ecosistema para conseguirla.