El acolchado es una práctica agrícola sostenible que protege el suelo, reduce el crecimiento de malas hierbas y mejora la salud de los cultivos. Al cubrir el suelo con láminas o tejidos específicos, se crea una barrera física que limita el desarrollo de malas hierbas, conserva la humedad y mantiene una temperatura más estable, reduciendo la necesidad de riego y productos químicos.
Las mallas antihierbas TENAX permiten el paso del aire y el agua, favoreciendo la actividad de los microorganismos útiles y la fertilidad del suelo. Resistentes, ecológicas y disponibles en diferentes tamaños y colores, representan una solución eficaz y duradera no solo para huertos y invernaderos, sino también para el control de malas hierbas en taludes y zonas verdes.