EL PROBLEMA
En la parte central de Taiwán, un exclusivo fraccionamiento
requería extender su construcción en la cima de
un área montañosa.
El propietario planeó maximizar el espacio utilizable para
albergar algunas casas y villas de lujo. Con la finalidad de crear
más espacio para casas nuevas, los ingenieros consideraron
construir un muro de 35 m de altura, con 60° de inclinación
y 250,000 m³ de relleno, extraído de un banco de una
colina cercana.
Los elementos considerados para el diseño fueron el impacto
ambiental, estética, maximización del espacio utilizable
y la completa utilización de los materiales de relleno
existentes en el sitio.
LA SOLUCIÓN
Se consideraron varias opciones, y en función de los costos
se optó por la construcción de un muro de 35 m de
altura reforzado con geomalla.
El muro de 35 m de altura se conformó por taludes parciales
de 5 m de altura con una inclinación de 2:1 (V:H) y bermas
de 2.5 m. Para la realización del diseño se consideró
factor sísmico, material de relleno existente, suelo de
cimentación adecuado, y drenaje en la parte posterior,
así como acabado con vegetación.
Para el refuerzo del relleno se seleccionó la geomalla
mono-orientada de polietileno de alta densidad (HDPE) TENAX TT
601 SAMP. El sitio se localiza en un área de bosque sub-tropical,
donde las tormentas torrenciales son muy frecuentes, por lo que
el contratista tenía que terminar la obra dentro de un
período de tres meses.
El sistema de instalación fue construido por cimbra de
madera preparada en el sitio con amarres que permiten dar el ángulo
requerido y soportar la presión durante la compactación.
Las geomallas fueron colocadas utilizando una grapa de acero en
forma de “U”, colocada sobre el suelo de relleno compactado.
La vegetación en la cara fue colocada con un sistema de
pre-siembra en la cara del talud dentro de la geomalla.
Para evitar que la vegetación se perdiera en la época
de sequía, se diseño un sistema de irrigación,
que consistía en tubería flexible (½”)
y aspersores uniformemente distribuidos en la cara del talud.
Los escurrimientos provocados por las lluvias torrenciales se
consideraban críticos para la estabilidad local en la cara
del talud: por tal motivo se colocaron drenes horizontales mediante
geocompuestos, estos eran de 5 m de largo y 200 mm de ancho, colocados
con un espaciamiento tanto vertical como horizontal de 1.5 m.
CONCLUSIONES
La exitosa terminación del talud de 35 m de altura
reforzado con geomalla permitió alcanzar los siguientes
objetivos: